Du siehst, mein Sohn,
zum Raum wird hier die Zeit.

Parsifal

Richard Wagner

Isolda transfigurada

A Juanpi. Quien me descubrió el Liebestodt de Wagner.



Rómpete cuerpo mío!
Fragmentos sean mis brazos. Briznas de cúmulos, nimbos
llovizna que cae en tus manos, en el dorso,
en tu rostro ya eterno y umbrío.

En tu rostro que ya no es tuyo. Menos que la nada
 No hay en el mundo oro suficiente
 que devuelva la corriente a tus venas de estatua
 No hay cielo que desemboque en tu frente.

 Mis ojos se precipitan junto al tilo, en tu lecho.
Por evitar el acecho profano del polvo, el avance del gusano
con mis ojos construyo un altar de aguacero desconsolado
hasta que queden sin brillo ninguno, como dos pozos negros

Pero ya no es tuyo el rostro que inundo con mi mirada.
Del tiempo, del silencio interminable es tu pecho
El austro da un soplo, levanta su eólica espada
 y mi corazón se desparrama como la arena en el desierto




Juan Ignacio Custodio Arenal.