A
hachazos
me
arranco las sábanas,
los
párpados,
a
mordiscos.
Piel
repetida, gastada,
luna
sin brillo
¿dónde
está la musa?
¿dónde
ha ido?
Charco
de limosna
la palabra;
Sustituta,
usurpadora.
Casi
nada.
Defiendo
tu corona,
ídolo
de juguete.
¿Dónde
has ido musa,
que es
llanura la cima y el abismo?.
Por
buscarte
en el
reflejo que se cruza,
en las
piernas que se abren.
No
escucho al árbol,
himno
de savia incesante.
Ignoro
Erda tus ríos;
incendiados,
tus
mares.