Las letras son algoritmos,
una ecuación da la sed,
los libros y la arena.
Densamente nos consumimos,
madura la piedra,
telaraña surcada de hiedra.
El abismo es una escalera
de ADN que restaña
una herida interminable.
Unánime es la enseñanza,
como la jornada que renace.
Ayer es hoy, es mañana.