Cola de león, gato panzarriba, epicentro;
por la Puerta de Toledo subes, vendiendo humo;
por Maravillas, altanero, las agallas como puños,
que no te gobierna el patrón, ni la madre del cordero.
Fanfarrón, villa y corte, agonías.
Al vecino lo incriminas, tiendes tu mano al forastero;
Mientras no te chapen la taberna, el tirano vuelta al ruedo
y dos orejas. Capital del imperio de a ver si cuela.
¡Qué pitas calavera, si está en rojo todavía!
Verbena y Champions League y las balas al pecho.
Baja de orines las vistillas un riachuelo
Y si hay que dormir: de día.
Vergüenza ni un ardite. El desatino, que te ha mirao un tuerto,
el desacierto: mala sombra.
¡A mi que me registren! escupes maldiciendo.
La jeta más dura que una roca.
