Du siehst, mein Sohn,
zum Raum wird hier die Zeit.

Parsifal

Richard Wagner

Como el cielo.

 

 Celebra un gol sin vergüenza;

como la tregua, sin temor.

Brinda por la idea del creador,

y por cada nueva lección, una fiesta.

 

Del fracaso, agradece la enseñanza,

bendita sea la curiosidad que traspasa

 la incertidumbre, el que descubre,

el que supera la ignorancia.

 

 Festeja con alborozo el trofeo

de la vida, la oportunidad cuando se olvida

el remoto desconsuelo convaleciente

 y la esperanza perdida. 


Una ovación cada vez que amanece,

un día blanco y celeste;

una ocasión que resucita de nuevo

y brilla ahí fuera como el cielo.